sábado, 13 de octubre de 2012

Calle Luis Montoto


Don Luis Montoto Rautenstrauch nace en Sevilla el 18 de enero 1.851. Su padre José María Montoto López-Vigil, de hidalga familia asturiana, llega a Sevilla al quedar huérfano, para vivir con su tío el canónigo Don Luis López-Vigil y Pando, que tanto habría de significar para Luis Montoto. Ligado pronto a la literatura, empieza escribiendo poesía. Como muchos autores de su tiempo escribe teatro, junto a su amigos Cano y Cueto y, José de Velilla . 
Después de estudiar derecho, y encauzar su vida en los tribunales eclesiásticos como notario del arzobispado, se dedica, casi de forma altruista, al periodismo y la poesía, prioritariamente, sus grandes pasiones. Poco a poco su amor a la literatura le hace tocar todos los géneros, escribiendo, estudios históricos, literarios, relatos o novelas, alcanzando justa fama en su tiempo con estudios de folk-lore, lo que hoy llamaríamos antropología. Además se dedica brevemente a la política, en dos ocasiones es concejal de Ayuntamiento sevillano, del que dimite en ambas por su independencia de criterio. Interesado por la cuestión social (dejó escrito que la cuestión social se palpa en el cuadro Los segadores de Gonzalo Bilbao), esa preocupación es fácilmente rastreable en su obra periodística o en su poesía, como se destaca en su libro “Historia de muchos Juanes”, que conoció más de cuatro ediciones y fue aplaudida por la prensa política más radical. 
En la segunda decena del siglo veinte es ya una pluma destacada en Sevilla y toda España, llegando a ser nombrado correspondiente de la Real Academia. Amigo de Rodríguez Marín, Menéndez Pelayo, Muñoz y Pabón y los Quintero, se le conoce como Patriarca de las letras andaluzas. 
En cuanto a su vida privada, casa con la utrerana Asunción de Sedas, de la que tiene siete hijos José Luis, Luis, Diego, María, Santiago, Cástor y Alejandro. Dedicándose varios de ellos a la literatura, destacando José Luis en el Teatro, y Santiago, otro ilustre polígrafo sevillano. La temprana muerte de su única hija María fue una dura prueba para el escritor. Sin duda le ayudó a superar esta pérdida su catolicismo que impregna su vida y su obra. Consejero de los obispos que se sucedieron en la mitra sevillana, dedicó poesías a la Semana Santa, la Virgen de Consolación, la del Pilar y la Virgen del Rocío. 
En la sevillanísima casa de la calle Mateos Gago, propiedad de su hijo Cástor, muere en 1929, el día el 30 de septiembre. Sevilla, que, en vida, le había nombrado Cronista Oficial de Sevilla, le dedicó una gran avenida, y una glorieta en el Parque de María Luisa. Todo ello gracias al Ayuntamiento sevillano. Igualmente se han reeditado obras suyas, unas por iniciativa privada y otras por parte de consistorio.

Glorieta Luis Montoto 


En un bonito rincón del parque de María Luisa, adornado por un magnolio, almeces, cipreses y un árbol de fuego, está la glorieta dedicada al literato Luis Montoto y Rautenstrauch. La idea de su construcción la tuvieron los dramaturgos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, como la dedicada a Bécquer. Abierta al público el primer día de marzo de 1959, la proyectó el arquitecto Luis Gómez Estern. Su principal adorno es un estanque con una figura femenina, de factura muy simple, presidido por un muro cerámico calado que sirve de fondo, del cual mana una fuente. Estas dos obras se deben al escultor Emilio García Ortíz.

La vegetación que acompaña a esta glorieta está formada principalmente por: nandina (Nandina domestica), un arbusto procedente de China, India y Japón, que cuando llega la primavera y el verano se cubre de racimos de flores blancas. Además, vemos Acokanthera oblongifolia, arbusto de procedencia sudafricana que también en primavera se puebla de flores rosas o blancas; un bonito grupo de cañas de indias (Canna indica), herbácea con llamativas flores que conserva durante casi todo el año; pitosporo (Pittosporum tobira) y cipreses (Cupressus sempervirens). Recientemente ha sido restaurada en su totalidad en nuevo diseño de la figura femenina y del muro cerámico según proyecto del arquitecto D. Francisco González de Canales.